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viernes, 8 de enero de 2016

"Beber en exceso aumenta el riesgo de insuficiencia cardiaca"

De acuerdo a un estudio realizado por la Universidad de California en San Francisco, las personas que abusan de las bebidas alcohólicas tienen un 70% más de riesgo de insuficiencia cardíaca.

Los encargados de esta investigación analizaron 858, 000 registros de pacientes entre los 30 y 70 años. Un 4% de esta muestra bebían en exceso y aproximadamente el 12% de ellos desarrolló insuficiencia cardíaca congestiva, incluso después de haber examinado otros factores de riesgo como la edad, diabetes, tabaquismo, niveles de colesterol o la presión arterial.

Los investigadores que realizaron el estudio recomiendan que no se abuse del alcohol, incluso cuando se tenga buena salud pues un corazón sano es desproporcionadamente más susceptible a los efectos tóxicos del alcohol.

Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo

Fuente: www.proycontra.pe

jueves, 7 de enero de 2016

"Asocian la anemia a mayor riesgo de deterioro cognitivo"

En numerosas ocasiones hemos hablado del deterioro cognitivo leve (DCL), una condición que muchas veces es la antesala a la demencia porque está indicando la presencia de enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer. 

Este se caracteriza por un rendimiento menor en comparación al grupo de edad de la persona en procesos como la memoria, la orientación, la planificación o el lenguaje sin que esta disminución del rendimiento llegue a impedir el desarrollo de las actividades de la vida diaria.

Es común que las personas con este tipo de padecimiento se quejen a menudo de tener problemas de memoria, aunque en la vida cotidiana estos déficits no constituyan un impedimento.

En los últimos años el concepto de deterioro cognitivo leve ha ganado en importancia en la investigación científica porque se considera que, si se detecta a tiempo, los profesionales pueden intervenir y enlentecer la tasa de deterioro e incluso, los más optimistas consideran que frenarle.

No es de extrañar que llevemos noticias de investigaciones que buscan determinar los factores que aumentan el riesgo de padecer este tipo de enfermedad. 

El último de estos intentos corresponde a investigadores alemanes quienes recientemente publicaron una investigación en la revista Journal of Alzehimer Disease en la que se sugieren un posible vínculo entre el deterioro cognitivo leve y la anemia. 

Los investigadores encontraron que entre las personas con anemia, definida como una hemoglobina menor que 13 g/dl en los hombres y menor de 12 g/dl en las mujeres, el DCL fue casi dos veces más común que en las personas que no padecían esta condición.

Anemia y Deterioro Cognitivo Leve

Los investigadores, pertenecientes a la Universidad de Duisburg-Essen, en Alemania, analizaron los datos de un estudio poblacional que se realizó en la región alemana del Ruhr entre los años 2000 y 2003 e incluyó datos sobre estilo de vida y variables de salud de 4,814 personas entre 45 y 75 años de edad. 

Alrededor de 5 años después se volvió a realizar una completa evaluación de los participantes en el estudio. Son precisamente los datos de esta segunda evaluación, los que son analizados por los investigadores alemanes en su intento por determinar si existe asociación entre anemia y el deterioro de funciones como la memoria.

En un primer análisis se incluyó a 163 personas con anemia y 3,870 personas sin anemia. Los que padecían anemia, además de mostrar un riesgo cardiovascular mayor, también tenían un rendimiento menor de las funciones cognitivas, en especial en tareas de memoria y fluidez verbal.

Un segundo análisis incluyó a 579 personas diagnosticadas con deterioro cognitivo leve y 1,438 con un funcionamiento intelectual normal. También en este análisis los investigadores encontraron que el DCL era dos veces más común entre las personas con anemia.

Según concluyen los autores del estudio:

Nuestros resultados sugieren que la anemia se asocia con un mayor riesgo de DCL independientemente de los factores de riesgo cardiovascular tradicionales.

¿Significa esto que la anemia puede causar enfermedad de Alzheimer u otra enfermedad que lleve a la demencia? 

Siempre consideramos importante aclarar este tipo de duda, no, este estudio no señala eso, solo apunta a que es más común que ocurra un deterioro de la memoria en personas con hemoglobina baja. Incluso, tomando solo en consideración los datos del estudio, no se podría considerar la anemia un factor de riesgo de demencia porque resultaría insuficiente. Los estudios descriptivos como este recogen datos que se analizan sin manipular variables, con lo cual, no se descubren causas, sino asociaciones que después se traducen en nuevas investigaciones en los laboratorios, estas sí buscando determinar causas.

En el caso de la anemia y su posible vínculo con el deterioro cognitivo ya han surgido otras investigaciones que apuntan a una asociación entre la anemia, la enfermedad de Alzheimer y demencia. Además, como bien señalan los autores alemanes en un comunicado de prensa difundido por IOS Press, la anemia puede ser tratada y traducirse en una mejoría de la salud cerebral, específicamente de la salud cognitiva.

Anemia, Enfermedad de Alzheimer y Demencia

Ya comentamos que esta no es la primera investigación en encontrar un vínculo entre un conteo bajo de glóbulos rojos; la anemia, y el desarrollo de alteraciones a nivel del funcionamiento neuropsicológico. En el año 2010, investigadores australianos, también en un estudio descriptivo, encontraron que las personas con enfermedad de Alzheimer tenían niveles más bajos de hemoglobina que las personas sin esta condición y que en las personas con anemia el riesgo de alzhéimer era mayor. En esa ocasión, los investigadores australianos consideraron que más que contribuir al desarrollo de enfermedad de Alzheimer, era el alzhéimer el que aumentaba el riesgo de padecer anemia. Sí, nuevamente la historia del huevo y la gallina.

En el 2013, investigadores coreanos y estadounidenses realizaron otra investigación que buscaba identificar si la anemia se asocia a mayor riesgo de demencia y encontraron que efectivamente, la anemia se asociaba a mayor incidencia de demencia en un grupo de 2,552 personas a las que se siguió durante 11 años. En esa ocasión, una de las autoras del estudio, la profesora Kristine Yaffe , citada por el portal Alzinfo, exlicaba algunas de las razones por las que la anemia puede contribuir al desarrollo de demencia:

Hay varias explicaciones de por qué la anemia puede estar relacionada con la demencia. Por ejemplo, la anemia puede ser un marcador de un mal estado de salud en general, o los niveles bajos de oxígeno resultante de la anemia pueden desempeñar un papel en la conexión. La reducción de oxígeno al cerebro se ha demostrado que reduce las habilidades de memoria y pensamiento y pueden contribuir a dañar a las neuronas.

Causa o consecuencia, la verdad más evidente es que la anemia es una condición común entre las personas mayores de 65 años con consecuencias dañinas para la salud, pero que es perfectamente tratable en la mayor parte de los casos. Aumentar la vigilancia sobre esta y otras condiciones de salud seguramente redundaría en una población más sana, también a nivel cerebral.

Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo

Fuente: www.titi.com

"Baja periódica de glucosa en sangre al dormir puede provocar irreversibles daños al cerebro"

Para considerarse controlado, el paciente que vive con diabetes debe mantener su glucosa en 100 o menos miligramos por decilitro en sangre, y de llegar a 75 puede tener problemas de salud considerables. Bajar de este rango se denomina hipoglucemia y puede propiciar daños en corazón y cerebro, principalmente, llegando incluso situaciones graves de riesgo.

De acuerdo al estudio “Herramientas para la Evaluación de la Hipoglucemia” (HAT por sus siglas en inglés), que incluyó a más de 27 mil pacientes de 24 países, 75 por ciento de los pacientes diabéticos tienen riesgo de padecer los bajones de glucosa mientras duermen, poniendo en peligro su vida.

“Por lo menos 50 por ciento de las hipoglucemias son nocturnas y en ellas hay cambios electrocardiográficos, como arritmias y en algunos casos el ritmo cardíaco se produce muy lento (bradicardia), lo cual aumenta el riesgo de muerte súbita”, subraya Valentín Sánchez Pedraza, endocrinólogo del Hospital General de México.

Por su parte, Mariana Mercado García, gerente médico de Diabetes en Novo Nordisk México, manifestó que cuando los niveles de glucosa en sangre llegan a menos de 50 miligramos por decilitro puede haber un deterioro cognitivo de consideración.

“Al despertar, el paciente puede tener problemas de concentración, memoria, aprendizaje, en la velocidad de pensamiento y en la percepción visual”, destaca la endocrinóloga. Pero, al repetirse los episodios de hipoglucemia el afectado ya no los percibe, los asume como normales y ello quiere decir que los daños han ido dejando huella en el cerebro.

De igual manera puntualiza que una vez estabilizados los niveles de glucosa en sangre pueden pasar hasta 45 minutos para que el paciente con diabetes recupere sus funciones cognitivas normales.

En las personas con diabetes puede ocasionar reducción anormal de los niveles de azúcar en sangre llevar una alimentaria inadecuada y/o fuera de las horas acostumbradas, exceso de actividad física, altas dosis de medicamentos o haber ingerido bebidas alcohólicas.

Ahora bien, la hipoglucemia es asintomática, pero algunos signos de que ha bajado la cantidad de glucosa en sangre son sudoración al estar dormido, temblores, pesadillas o despertar con dolor de cabeza, sensación de cansancio, irritabilidad o confusión.

Ambos endocrinólogos coincidieron en que la hipoglucemia es una condición en la que médicos y pacientes deben tener información adecuada para el buen control de la glucosa en sangre, a fin de evitar daños irreversibles. Igualmente destacaron la importancia de que el afectado duerma acompañado de alguien que pueda ayudarle a estabilizar su salud.

Una de las alternativas terapéuticas con la que quien padece diabetes puede mantener estables sus niveles de glucosa es la administración de insulina. Al respecto, el doctor Sánchez Pedraza refiere que en México, 13 por ciento de los pacientes diabéticos en México hacen uso de la insulina.

Agregó que durante el LV Congreso Internacional de la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología, Novo Nordisk presentó el estudio comparativo de insulina degludec (IDeg) contra insulina glargina (IGlar). En este se demuestra como al disminuir episodios de hipoglucemia es más fácil llegar a metas de control de manera segura, permitiendo una mejor calidad de vida de las personas con diabetes.

El endocrinólogo dio a conocer que cuando un paciente con diabetes tipo II es tratado con insulina degludec controla más fácilmente su glucosa en ayuno y logra las metas sin riesgo de hipoglucemia nocturna. Esto mejora el apego al tratamiento pues los pacientes temen estas complicaciones relacionadas con el tratamiento con insulina y por ende tienden a reducir u omitir la dosis de insulina”, acotó.

Se reconoce como hipoglucemia severa cuando el paciente no puede valerse por sí mismo para reestablecer su condición normal. Por ello, es de gran valor la información que proporcione al médico tratante quien duerme con el afectado, ya que será quien detalle los episodios sucedidos, e incluso si hay convulsiones o pérdida de conciencia. (Agencia ID)

Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo

Fuente: www.id.com


miércoles, 6 de enero de 2016

"Las apendicitis sí pueden tratarse con antibióticos"

Las apendicitis agudas representan en torno al 11% de las urgencias en la población infantil. Una apendicitis que, por lo general, suele ser tratada mediante la extirpación quirúrgica del apéndice -la denominada ‘apendicectomía’-. Sin embargo, y como concluye un estudio llevado a cabo por investigadores del Nationwide Children’s Hospital de Columbus (EE.UU.), la apendicectomía no siempre se presenta como la opción más indicada. Por lo menos en las apendicitis no complicadas, en las que el tratamiento con antibióticos resulta igualmente eficaz y, además, se asocia con menos efectos secundarios.

Como destaca Peter C. Minneci, director de esta investigación publicada en la revista «JAMA Surgery», «las familias que eligen tratar las apendicitis de sus hijos con antibióticos, incluso en aquellos casos en los que se acaba pasando por el quirófano porque los antibióticos no funcionan, consideran que vale la pena porque pueden evitar la cirugía. Y es que estos pacientes evitan los riesgos de la cirugía y la anestesia y, además, pueden retomar más rápido sus actividades cotidianas».

En palabras de Katherine J. Deans, co-autora del estudio, «la cirugía ha sido durante mucho tiempo considerada el ‘estándar de excelencia’ para tratar la apendicitis porque la extirpar el apéndice se elimina toda posibilidad de que la apendicitis pueda volver a aparecer. Sin embargo, todos los médicos hemos visto que los pacientes que reciben antibióticos la noche antes de entrar en el quirófano se sienten mejor a la mañana siguiente. Entonces, la pregunta es: ¿realmente necesitamos la cirugía?».

Evitar el quirófano

Para responder a esta pregunta, los autores compararon la eficacia y seguridad de la cirugía y del tratamiento antibiótico en 102 pacientes con edades entre los 7 y los 17 años diagnosticados de apendicitis no complicada. Todas las familias fueron informadas de las dos opciones de tratamiento: apendicectomía urgente o tratamiento no quirúrgico -opción que suponía una estancia durante 24 horas en el hospital para recibir tratamiento intravenoso con antibiótico y, en caso de mejoría de los síntomas, un período extra de 10 días recibiendo antibióticos orales-.

Un total de 67 familias eligieron cirugía, mientras que las 37 restantes optaron por la opción no quirúrgica. Transcurridos 30 días, solo un 11% de los niños que recibieron el tratamiento con antibióticos acabó pasando por el quirófano. Un porcentaje que, al cabo de un año, creció solo hasta el 24%.

Los resultados mostraron una tasa de apendicitis complicada similar para ambas opciones, incluidos aquellos niños que recibiendo tratamiento con antibióticos acabaron entrando en el quirófano para una apendicectomía. Sin embargo, y transcurridos 12 meses desde la elección, la opción con antibióticos se asoció con un menor periodo de recuperación-8 días de media frente a los 21 de la opción quirúrgica inicial- y un menor coste sanitario –4.219 dólares estadounidenses frente a 5.029 dólares–. Y a todo ello se suma que la tasa de complicaciones al cabo de un año es igualmente similar para ambas alternativas.

Depende de cada familia

En definitiva, apuntan los autores, «creemos que los resultados de nuestro estudio reflejan la eficacia de ofrecer a los pacientes y sus familias un abordaje no quirúrgico».

Pero los beneficios del tratamiento con antibióticos pueden no ser tales en ciertas circunstancias. Como refiere Minneci, «si una familia tiene tanto miedo a una recurrencia, es decir, a un nuevo caso de apendicitis, como para acudir a Urgencias cada vez que el niño tenga dolor abdominal, entonces supondrá que el hijo tenga que someterse a más pruebas diagnósticas y acabe eventualmente sometiéndose a cirugía. En este caso, por tanto, la elección de la apendicectomía puede resultar mejor para el niño».

Entonces, ¿cuál es la mejor opción? Como concluye Deans, «muchos padres son conscientes de lo que conlleva la cirugía y la anestesia en general. Pero también son conscientes de que el niño puede volver a padecer una apendicitis aguda. En consecuencia, la elección tendrá que ver con las preferencias de la familia, de sus valores, de sus expectativas y de lo que creen que es más importante tanto para el niño como para la propia familia».

Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo

Fuente: www.abcsalud.com

"La contaminación atmosférica contribuye al desarrollo de asma en niños y adolescentes"


Los niveles elevados de contaminación atmosférica son un factor de riesgo para los ataques de asma. En una investigación dirigida por Ulrike Gehring, en la que participaron Josep M. Antó y Elaine Fuertes, investigadores del CREAL, centro aliado ISGlobal, se evaluó la asociación entre la exposición a la contaminación del aire y la incidencia de asma y rinoconjuntivitis en cuatro cohortes de nacimiento de Suecia (BAMSE), Alemania (GINI/LISA del Norte y del Sur), y los Países Bajos (PIAMA).

Los investigadores hallaron que un aumento de la exposición al dióxido de nitrógeno (NO2) y al carbono negro u hollín (cuyo diámetro es inferior a las 2,5 micras) en las direcciones de nacimiento de los participantes aumenta el riesgo de episodios de asma hasta los 14-16 años, pero no de rinoconjuntivitis. Las asociaciones con asma fueron similares en magnitud a otros estudios que relacionan la contaminación del aire con la incidencia de asma.

Los investigadores no observaron ninguna otra asociación entre la incidencia de asma y otras medidas de partículas. “Este estudio es importante porque contribuye a comprender los efectos adversos para la salud de la exposición a la contaminación del aire durante un período crucial de la susceptibilidad al asma”, explicó Fuertes.

Los autores combinaron datos de 14,126 participantes de cuatro cohortes de nacimiento. Los resultados demuestran que la exposición a la contaminación del aire a temprana edad contribuye al desarrollo de asma en los niños y los adolescentes.

Una muestra representativa

Los puntos fuertes de este estudio son el gran tamaño de la muestra y el seguimiento durante la adolescencia.

Los investigadores hallaron asociaciones positivas tanto en la dirección de nacimiento como en la dirección de la exposición actual, lo que sugiere que la exposición a la contaminación del aire en fases muy tempranas de la vida es un factor de riesgo para el asma en los niños adolescentes. Los factores de riesgo para el asma son complejos e implican numerosas interacciones gen-ambiente.

“Las exposiciones ambientales pueden afectar tanto al sistema inmune en desarrollo y al desarrollo pulmonar (por ejemplo, afectando al tamaño y la estructura de las vías respiratorias) que puede provocar el asma. Aunque la investigación del asma se centra en gran medida en los mecanismos inmunes e inflamatorios que conducen a la hiperreactividad de las vías respiratorias, en el asma se desarrollan alteraciones en la estructura de las vías respiratorias desde el principio, que tienen el potencial de afectar la inmunidad de la mucosa”, especificó Antó.

Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo

Fuente: www.sinc.com

"Actuar con rapidez, clave contra la Enfermedad Cerebrovascular"

Expertos coinciden en que las primeras horas son vitales para tratar el accidente cerebrovascular (ACV), un cuadro que alcanza a entre 40 mil y 80 mil argentinos por año.

Entre las principales manifestaciones de este cuadro, que es la primera causa de invalidez tanto en adultos como en ancianos según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación están la pérdida de fuerza o sensibilidad súbita de un lado del cuerpo; la dificultad para comprender, hablar o tragar; el dolor de cabeza intenso y repentino; visión borrosa o dificultad para ver con un solo ojo o ambos a la vez; problemas de coordinación, además de pérdida del equilibrio y vértigo.

Si bien son muchos los que están familiarizados con alguno de síntomas, como la cefalea, “los pacientes siguen llegando tarde”, indicó a DocSalud.com el doctor Pedro Lylyk, Presidente de la Asociación Argentina de Ataque Cerebral.

“Durante el transcurso de un ACV se pueden perder casi cuatro años de vida en términos de memoria, pero esta merma va a ser menor cuanto antes se trate al enfermo”, indicó el especialista a la par que agregó que durante estos eventos “se pierden dos millones de neuronas por minuto”.

El médico explicó que existe una ventana terapéutica para revertir este proceso: “Antes se hablaba que ese período era de seis horas, porque nos guiábamos por el tiempo en el que el paciente había tenido el evento sin tratarse. En la actualidad, con la popularización de la resonancia magnética y la mejora en los tomógrafos, ya no se mira la hora sino lo que pasa en el cerebro para poder actuar”, indicó.

Lylyk especificó que de las personas que sufren un stroke, “un tercio se recupera por completo, otro tercio sufre secuelas y el último no se recupera”, por lo que opina que se debe tratar al paciente lo más rápido posible con el fin de evitar secuelas, o pensar en una rehabilitación.

Una solución innovadora para que el paciente llegue más rápido al tratamiento y que Lylyk presentó en la Semana del Intervencionismo Mínimamente Invasivo (SIMI 2014), son las Unidades Móviles de Rescate Cerebral, ambulancias equipadas con tecnología apta para el diagnóstico y tratamiento, que son populares en Alemania. En la actualidad, sólo hay una de ellas en Latinoamérica y está en la Clínica Sagrada Familia, del barrio porteño de Belgrano.

Tipos de ACV, factores de riesgo y fases de tratamiento

Existen dos tipos de ACV. En primer lugar está el isquémico, que es también el más frecuente, y se produce cuando se obstruye una arteria cerebral debido a un coágulo e interrumpe la irrigación de sangre. Otro es el hemorrágico, que se presenta cuando una arteria del cerebro se rompe y comienza a sangrar produciendo daño en las estructuras adyacentes del cerebro.

El doctor Lucio Serra, especialista en neurología, detalló los principales factores de riesgo para sufrirlo: la presión arterial alta, el uso de anticonceptivos, la diabetes, el colesterol alto, la mala circulación y un estilo de vida poco saludable por consumo de drogas, alcohol, tabaquismo y sedentarismo y hasta incluso el estrés.

Serra, director médico de ALPI, indicó que el estrés está sujeto “a una investigación importante debido a que produce transformaciones y movimientos a nivel de genes que traen aparejadas diferentes patologías, provocando no solamente problemas cardiovasculares, sino también otro tipo de enfermedades, por lo que se recomienda hacer actividad física para prevenir en estos casos la posibilidad de un ACV.”

Para tratar los ACV de tipo isquémico se deben administrar drogas trombolíticas que diluyen el coágulo siempre y cuando sean administradas dentro de las primeras cuatro horas y media de haber sufrido el evento.Asimismo los hemorrágicos pueden ser abordados con diversas medidas cuyos resultados serán mejores cuanto antes se inicie el tratamiento.

Finalizada esta etapa “hay que seguir el tratamiento kinesiológico, asociado a otros cuidados que ayudan a evitar las infecciones, escaras, trastornos respiratorios, infecciones urinarias”, indicó y especificó que de acuerdo con las necesidades del paciente, “se trabaja con terapia física, fonoaudiología, terapia ocupacional, apoyo psicológico y si es necesario, se provee equipo de ortesis, silla especial y férulas”, indicó Serra.

Por su parte, el doctor Raúl Muda, presidente de la organización sin fines de lucro CEMARID (Cámara de Entidades Médico Asistenciales para la Rehabilitación Interdisciplinaria de la Discapacidad), indicó que “si bien en un primer período agudo el paciente debe ser internado en un hospital, una vez que la persona se ha estabilizado, se puede lograr una ´externación temprana´, continuando su recuperación en el domicilio juntos a sus seres queridos con la ayuda de profesionales idóneos”.

Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo

Fuente: www.rosario3.com

martes, 5 de enero de 2016

"La trombosis venosa profunda"

Las enfermedades venosas de las extremidades inferiores están muy influenciadas por la posición erecta de la raza humana, y el deterioro del retorno de la sangre venosa hacia el corazón en contra de la gravedad contribuye al desarrollo de trombosis venosa aguda e insuficiencia venosa crónica.

Este tema ha sido causa de estudio y preocupación desde hace mucho tiempo. Los primeros registros sobre la insuficiencia venosa y sugerencias para su tratamiento los encontramos en el papiro de Ebers.

La trombosis venosa profunda consiste en la formación de un coágulo de sangre en las válvulas venosas, habitualmente de las piernas, que va creciendo hasta obstruir por completo la vena afectada.

Lo habitual es que este coágulo vaya avanzando hacia los territorios más proximales y que se desprendan coágulos que lleguen hasta el pulmón causando así un tromboembolismo pulmonar.

Las complicaciones de la trombosis venosa profunda (TVP) aguda, la embolia pulmonar (EP) y el síndrome postrombótico son importantes no solo como la causa evitable más común de muerte en los hospitales, sino también como una fuente de morbilidad importante a largo plazo, causando malestar entre la población que la sufre, bajas laborales y deterioro de la calidad de vida. Es por esto que consideramos de suma relevancia el conocimiento de estos procesos tanto en el ámbito médico como entre la población general, para entre todos crear conciencia de su importancia y centrarnos en su prevención.

Para poder prevenir y tratar adecuadamente estos procesos es esencial conocer la fisiopatología y la evolución natural de la TVP. Aquí encontramos lo que conocemos como "Tríada de Virchow", donde existen tres factores de gran importancia para el desarrollo de una trombosis venosa y estos son:
  • Lesion del Endotelio Vascular 
  • Estasis Venoso
  • Hipercoagulabilidad
Con el tiempo, estos factores se han ido desarrollando y profundizando cada vez más. Ahora se sabe que las anomalías del flujo nos determinan la localización del trombo venoso, que las anomalías de la sangre incluyen los déficits del sistema de coagulación y los factores que lo alteran, y que las lesiones del endotelio vascular son más importantes que las lesiones traumáticas visibles. Sin embargo es claro que el origen de esta condicion suele ser multifactorial y que hay que individualizar con cada paciente.

Síntomas

Generalmente van a depender de la localización del trombo. Mientras más proximal sea este, mayores síntomas presentará el paciente.

Edema: la inflamación de la pierna afectada suele ser el primer síntoma y ocurre de manera brusca y uniforme en toda la extremidad.

Dolor: primero solo a la palpación, luego se acentúa con la movilización provocando incluso cojera y luego progresa hasta ser constante.

Calor: en ocasiones se produce una tromboflebitis, y en esta fase la pierna aumenta su temperatura incluso hasta pasar los 38ºC.

Cambios cutáneos: La piel puede presentar varios cambios dependiendo de la gravedad de la trombosis. Puede estar pálido-azulada (Flegmasia Alba Dolens), rojo-cianótica, e incluso en los casos más graves, cianótica y fría (Flegmasia Cerúlea Dolens).

Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo

Fuente: www.hoy.com.do